28 Marzo 2020

El primer día que me asomé por la ventana, para unirme a los aplausos, pensaba en los que estaban librando la batalla en primera línea. Golpeé las manos con fuerza, como si quisiera que todos y cada unos de ellos escuchara y recibiera un poco de energía: «no te rindas» quería decir el eco del sonido.

A partir de ese día, he ido ampliando la onda expansiva desde el corazón, tratando de tener en mente a todas las demás líneas, hasta llegar a la retaguardia, donde nos encontramos retenidos, sin movilidad, aportando nuestro esfuerzo por quedarnos quietos, encerrados en nuestras casas con el ánimo de detener al enemigo invisible y evitar así que cause más bajas.

Hoy, mientras mis aplausos se unían a los de mis vecinos y resonaban en la calle desierta, he pensado en la línea que se encuentra protegida detrás de la retaguardia, los niños y mi aplauso se ha coloreado como si fuera un arcoiris.

«Todos a una, juntos venceremos»

«Solo Creo» FEDE LLADÓ https://www.youtube.com/watch?v=DfaYhjtbE8s

Por ti, por mí y por todos mis compañeros, aplausos.

Tu opinión es importante para mí. Por favor, escribe un comentario.

Gracias.

Ana Montero del Amo http://anamonda.com